Edificios que hablan
Quizás por el hecho de estar en una de esas esquinas improbables de Miami, justo donde Coral Way tuerce el rumbo y pasa de ser este-oeste a ser… no sé, ¿norte-sur?, ¿suroeste-nordeste? y comienza a internarse en los Roads camino al downtown. Bueno, comoquiera que sea, lo cierto es que esta esquina tiene esta pequeña sorpresa mutante. Es el edificio de la agencia de publicidad Beber Silverstain & Partners, y lo más curioso es su manera de publicitar el negocio al que se dedican, con esos globitos de diálogos que, inevitablemente, nos invitan a enterarnos qué será eso que están comentando entre ellos.
La mayoría de las veces tienen que ver con algo de la actualidad, como en el caso de esta foto. Sí, gas is high man, so high que quizás debieron poner la bombita de gasolina en una plataforma levantada a 10 metros de la azotea. Sí, si lo sabremos todos… esperando que la luz del semáforo cambie mientras recordamos que llenar el tanque del carro nos acaba de costar el equivalente al monto de un año de escolaridad para un niño de Guatemala o de Zimbabwe (y eso que manejo un Corolla, porque no quiero ni pensar en el cretino con cara de “I look so good in my killer Hummer, bro!” que también está esperando a que cambie la luz, ese que tiene que pagar el equivalente de un mes de sueldo de un empleado público latinoamericano en una Shell de Coral Gables cada vez que llena el tanque de su adorado monstruo metálico. ¿De verdad se pensará que luce como Schwarznegger?, ¿con esa cara de bibliotecario impotente se cree que es el Terminator de Miami, simplemente porque “liseó” un armatoste que traga más combustible que un tanquero saudí?).
Yep, man, gas is high, so high I wish I could be high now on Jägermeister para no tener que recordarlo.
Pero al menos este edificio me habla desde su tranquila esquina y yo miro hacia arriba, hacia el cielo (que, por cierto, no es el límite para la inefable OPEP) y sonrío. Siempre ha sido un alivio sonreír un poco ante nuestras propias desgracias (uuff, qué frasecita de consuelo se han inventado para la pequeña buguesía). Pero igual sonrío, porque al menos siento una cierta complacencia de saber que no soy el imbécil del Hummer2 de al lado.
Pobre tipo. Al menos a mí me quedó algo en la cartera para comprarme mi Jägermeister después de salir de la oficina.
Septiembre 5, 2008 a las 11:44 pm
Yo vivo cerca de esa area y nunca vi ese edificio. Voy a pasar esta tarde a verlo y tambien estaré atento para saber que estan poniendo.
Gracias
Septiembre 7, 2008 a las 1:33 am
Hola un saludo desde el otro lado del charco, concretamente desde Miami platja, Tarragona, España, es una población turística con no mas de 50 años de historia pero no a vuestro nivel nosotros solo somos unos 8.000 habitantes aunque en verano podemos ser mas de 35.000. Hace poco más de un mes empecé un blog con el nombre de miamimemata y mira por donde me encuentro a su hermano gemelo, espero que podamos ir hablando.
A10
Mi blog, http://miamimemata.blogspot.com/